El papa ha venido y se ha ido.
Ayer, observando los informativos de la televisión francesa, me llamó la atención el tratamiento informativo que hicieron de la vistita. Los odiados franceses no solo nos ganan en guillotinas sino en tratmiento al papa.
Los informativos de las principales cadenas de televisión (de derechas e izquierdas) solo dedicaron 2 noticias: la primera de ellas hacía referencia a las protestas y manifestaciones "antipapa" y la segunda se centró en mostrar la Sagrada Familia de Gaudí desde el punto de vista hidtórico-artístico-arquitectónico. Cero referencias a la doctrina y la fé.
El papa vino e hizo y dijo aquello que le dio la gana (a lo que venía):
-"España vive una laicidad, un anticlericalismo y un secularismo como el de los años 30". Casi es mejor no recordar en qué años sigue viviendo la iglesia católica...
-"La Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar". Teniendo en cuenta que la Iglesia tradicionalmente ha matado "en nombre de Dios" y que extramuros de los conventos están llenos de fetos enterrados, no sé yo...
-"El amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural". Insisten en el rechazo homosexual... curiosamente no hizo referencias a los curas que tocan los genitales a los niños...
-"la Iglesia aboga por adecuadas medidas económicas y sociales para que la mujer encuentre en el hogar y en el trabajo su plena realización; para que el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman una familia sean decididamente apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente".
En resumen, señoras, a las cazuelas y a cambiar pañales... y si les sobra tiempo hagan punto de cruz para entretenerse.
Todo esto era previsible.
Lo que no es aceptable es que Zapatero se reuna con el papa después de haber dicho todo esto y no diga ni mú. Y más inaceptable que Juan Carlos Borbón se reuna con el papa como jefe de una monarquía católica, teniendo la familia que tiene (cuernos, divorcios y demás historias)
El papa ha venido, ha dicho lo que tenía que decir y se ha ido. Eso sí, como en el "un, dos, tres..." con todos los gastos pagados. Y aquí no pasa nada.
De todas formas, me llama la atención las pocas protestas que han habido por parte de los colectivos feministas. Probablemente ni se hayan enterado de lo que ha dicho el papa ya que andarán entretenidas revisando textos (y textas) para que incluyan "arrobas y arrobos".
Amén.